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sábado, 7 de mayo de 2016

OTRA HISTORIA SOBRE SOLIDARIDAD.

Un anciano andaba todos los días temprano por la orilla de la playa. Se le veía pasar tiempo agachándose para recoger algo de la arena y lanzarlo al mar. Un día, un joven se acercó y vio que lo que lanzaba eran estrellas de mar. El anciano le explicó que era para salvarles la vida porque si permanecían mucho tiempo fuera del agua sin hidratarse morirían. ¡Pero son muchas! – dijo el joven -. Nunca me voy sin salvarlas a todas – Replicó el anciano -. Para mí tiene sentido aliviar el dolor de todos los seres vivos. Igual ocurre con las personas que pasan necesidad. ¿Acaso no tiene sentido dar de comer al hambriento, vestir al quien está desnudo, visitar a los enfermos, alegrar a quienes sufren…?

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