.

.

sábado, 7 de mayo de 2016

+ COOPERACIÓN

Durante una guerra cayó una bomba en una iglesia. Una imagen de Jesús crucificado quedó mutilada en ambos brazos y sufrió algún defecto más. Los obreros que reconstruyeron el templo hicieron todo lo que pudieron por dejarlo todo más o menos bien pero los brazos de la imagen no pudieron reconstruirlos. Por ello, a sus pies grabaron esta inscripción:  "Jesús, queremos ser tus brazos".

¡Y qué cierto es...! Dios creó el mundo y nos dio su ejemplo para que seamos sus brazos, hagamos el bien a los demás y nos amemos unos a otros como él nos amó. Ayudarse unos a otros es la clave para ser felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario